sábado, 7 de abril de 2012
El diamante robado, Parte I.
En alguna aldea lejana a nuestros días, un joven llamado Etién iba caminando por el bosque, cuando de pronto vio algo brillar a lo lejos. Al irse acercando, vio que que trataba de un pequeño objeto cristalino, con destellos multicolores. De pronto oyó una voz femenina que susurraba: "Es para ti, este diamante es tuyo. Mientras lo tengas contigo, te dará prosperidad y felicidad. Pero solo es tuyo. A cualquiera que intente robártelo, el diamante de principio pareciera que le traerá la felicidad como a tí, pero con el tiempo, solo le ocasionará tristeza, vacío y desolación a quien se atreva a robártelo...Llévatelo pues, contigo, es mi regalo...".
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